El verano no avisa cuando se va: aprovecha cada copa

Agosto tiene algo particular: el verano sigue ahí, con todo su calor y sus reuniones improvisadas, pero algo en el ambiente ya empieza a cambiar. Las tardes se acortan un poco. La luz es diferente. No es otoño todavía — pero tampoco es el julio despreocupado de hace unas semanas. Es el momento de aprovechar los vinos frescos para el verano antes de que la temporada se cierre sin avisar.

Por qué agosto es el mejor mes para un blanco o un rosado

Sierra Blanca Zinfandel Rosé: el rosado que no pide disculpas

El Zinfandel es una variedad de tinto con mucha presencia — fruta intensa y carácter marcado. Cuando se elabora como rosado, conserva una expresión frutal definida, con un color rosado tenue y aromas que recuerdan a frutos rojos recién cortados, acompañados de notas florales.

No es un rosado sin personalidad. Es uno que se nota en la copa y que tiene suficiente carácter para acompañar platillos con sabor sin perderse. Para quien ya probó los rosados más ligeros y quiere algo con más presencia sin pasarse a un tinto, el Zinfandel Rosé es el paso natural.

Va bien con: tacos de camarón, aguachile, pizzas ligeras, quesos frescos, botanas con chile. También solo, como aperitivo de una tarde larga.

Servirlo entre 8 y 10 °C. En copa amplia si es posible — abre mejor los aromas que en una copa pequeña.



Sierra Blanca Sauvignon Blanc: frescura que no necesita explicación

El Sauvignon Blanc de la línea Sierra Blanca viene del viñedo Las Bellotas, en el Valle de Guadalupe. Es un blanco directo y expresivo: destacan aromas cítricos y herbáceos, con notas de lima, pasto recién cortado y albahaca.

En boca tiene una acidez firme y
buena permanencia, manteniendo una sensación fresca que invita a seguir
disfrutándolo. Es el tipo de vino que funciona desde la primera copa hasta la
última sin cansar el paladar.

Va bien con: mariscos, ceviches, pescado a la plancha, ensaladas con vinagreta, quesos frescos y cualquier platillo donde la frescura sea el hilo conductor de la comida.

Servirlo entre 10 y 12 °C, fresco
desde el primer sorbo.

¿Cuál elegir?

  • La respuesta depende de la mesa y del momento. Si hay mariscos o pescado, el Sauvignon Blanc es la elección más natural — su acidez limpia el paladar y complementa los sabores del mar sin competir. Si la reunión es más informal, con botanas variadas o platillos con más sabor, el Zinfandel Rosé tiene la presencia para aguantar cualquier escenario.

  • Si hay duda, los dos juntos en la mesa resuelven cualquier situación sin que nadie tenga que elegir.

    El verano no avisa cuando se va. Pero mientras esté, la línea Sierra Blanca de L.A. Cetto tiene exactamente lo que la temporada pide: vinos frescos, con carácter y con el Valle de Guadalupe detrás de cada copa.

L.A. CETTO